Catalina (la gerente) y yo hemos estado la semana pasada en Italia con un viaje comercial para conocer el mercado italiano, qué tipo de productos y qué necesidades tiene. Evidentemente para llevar a cabo un trabajo de este tipo no podíamos quedarnos en un sólo sitio, por lo que en los 3 días que estuvimos en Italia nos recorrimos medio país. Iniciamos el recorrido en Milán, de allí a Como, Bolonia, Roma y Verona para acabar de nuevo en Milán… ¡una paliza en tren!. Pero como todas las aventuras, esta también tuvo muchos puntos buenos: conocer el país desde dentro, hablando con productores y distribuidores, conocer gente interesante, gente curiosa y ver muchos monumentos (en plazas, por las calles, paseando…). Cenamos por la noche en unas galerías en Bolonia y al día siguiente tuvimos 3 horas libres por Roma (¡37º de temperatura!) donde pudimos recorrer una de nuestras ciudades preferidas de Europa, ver algún amigo y comer un tremendo helado en Giolitti. El resto del tiempo lo gastamos en reuniones, trenes y tirar de la maleta de un lado para otro del país. Perdimos varios trenes por que todos se retrasaban y nos complicaban las conexiones con otros. El caso más extremo fue de Roma a Verona, con cambio de tren en Bolonia. El primer tren llegó hora y media tarde y el segundo ya se había marchado a las 19:05, y eran las 20 hs, con lo que tuvimos que esperar al siguiente tren a las 00:20 de la madrugada… pues nada…¡a esperar! Finalmente llegó el tren, nos subimos y detrás nuestro un jamaicano de 2 metros, DJ de la MTV que me llamaba cariñosamente “mozzarella” (¡cierto que yo era una mozzarella a su lado!) que nos amenizó el viaje a Verona ¡1 hora y 45 minutos hablando sin parar!. Le contamos a qué nos dedicamos y qué es Hifas da Terra y le encantó la idea, tanto que decidió llevarse información para intentar abrirnos algo de paso de Dubai (¡un saludo Jay!). Finalmente, en Verona, encontramos a nuestra alma gemela (en cuestión de empresa, claro) Mauro, un chico que se dedica a la distribución de productos naturales basando su estrategia en generar “cultura de setas” entre la clase médica, haciendo convenciones de médicos, charlas, libros… Cree fuertemente en la eficacia de los productos naturales de calidad y la importancia de que todos puedan acceder a ellos, y nos indicó como entrar en una asociación internacional de Micoterapia (en cuanto sepa más del tema os lo comentaré, pero por lo que nos contó parece muy interesante).

Por ahora os dejo aquí una de las fotos que nos hicimos en Roma, esta es en la Fontana di Trevi, un sitio de lo más especial desde que vi “La dolce vita”. La vida es maravillosa por muchos pequeños momentos. Este es uno.

Un saludo a todos.

Roma