Ganoderma lucidum EN TRONCO

SETAS INVERNALES I: EL REISHI, LA GRIPE Y LA VITAMINA D

El Reishi, Ling-Zhi o Ganoderma lucidum es un hongo sobre el que tenemos mucho que contar. Y ahora que estamos sumidos en lo más crudo del invierno, a la merced del ataque de los indeseables virus de la influenza o gripe, de las rinitis o narices mocosas y de los catarros, bronquitis y otras bellezas por el estilo.
 Es por la ocasión de recordar que “el hongo de la inmortalidad” es rico en “ergosterol”, palabreja que significa nada menos que pro-vitamina D y que se encuentra en el Reishi en una proporción del 0,2 al 0,4 %, lo cual le señala como uno de los alimentos más ricos en pro-vitamina D. Más incluso, que la contenida en el aceite de hígado de bacalao, el salmón o las sardinas, que son los alimentos habitualmente recomendados para suplir el posible déficit de esta vitamina.
Por otra parte sabemos que en condiciones normales no deberíamos tener déficit en vitamina D ya que nuestro propio cuerpo la fabrica al exponer nuestra piel a los benéficos rayos solares. Si nos exponemos al sol (en nuestras latitudes) durante 30 minutos en un día soleado, nuestro organismo producirá unos 0,5 miligramos de vitamina D. Pero…”that is the question”.

La prestigiosa revista científica “Journal of Epidemiology and Infection” publicó en 2006 los resultados de las investigaciones realizadas por el equipo del Dr. John Cannell, que demuestran la relación existente entre las epidemias gripales y la carencia de vitamina D.
Durante el invierno, la producción corporal de vitamina D cae como consecuencia de la menor luminosidad solar y el hecho de que permanecemos más tiempo en lugares cerrados y porque al abrigarnos disminuimos la superficie de piel expuesta al escaso sol invernal.
Pero además, el grupo de expertos encabezado por el Dr. Cannell ha descubierto que la vitamina D estimula la producción de una sustancia natural que potencia nuestro sistema inmunitario. Él mismo toma 0,15 miligramos de vitamina D durante los meses de invierno, diez veces la Cantidad Diaria Recomendada y desde entonces no ha tenido una sola gripe.

Lo curioso es que la gripe no mata, lo que mata es una exagerada reacción inmunitaria ante el virus de la gripe que hace que nuestros leucocitos liberen enormes cantidades de citoquinas y quimioquinas inflamatorias que inflaman el tejido pulmonar hasta destruir sus delicadas células epiteliales. Así es que en realidad, lo que mata no es el virus de la gripe, sino nuestro propio sistema inmunitario. Casi un millón de personas mueren todos los años en el mundo a causa de complicaciones respiratorias derivadas de la gripe.
Pero por suerte, el cuerpo tiene una hormona esteroide que tiene una respuesta distinta ante el virus. En lugar de aumentar la producción de leucocitos, aumenta la de los “péptidos antimicrobiales”, que de forma rápida y directa destruyen las paredes celulares de bacterias, hongos y virus, entre ellos los de la gripe.
Esta hormona con tales propiedades fantásticas es la vitamina D.
La vitamina D es distinta a las demás vitaminas: es una hormona esteroide que puede activar o desactivar los genes de nuestra células para la producción de proteínas y entre ellas los “peptidos antimicrobiales”.
Hace muy pocos años que se sabe que la vitamina D incrementa los “péptidos antimicrobiales”, al tiempo que impide que el sistema inmunitario libere demasiadas células inflamatorias dentro de los tejidos pulmonares infectados.
Hace pocos años también que se ha logrado cultivar el Reishi para que ahora podamos tomarlo como protección invernal.

Una última reflexión sobre un hecho curioso: el cáncer, la hipertensión, la diabetes y muchas enfermedades auto-inmunes también se atribuyen a un déficit crónico de vitamina D. Todas estas enfermedades podrían mejorarse con extractos de Reishi.