ENFERMEDADES DE LAS VIAS RESPIRATORIAS ALTAS Y REISHI II

Reshi-Cuore

La semana anterior vimos las enfermedades ORL, que afectan a las vías respiratorias altas, que cursan con inflamación y son atribuídas a agentes externos patógenos o microbianos (bacterias y virus).
Ahora veremos un tipo de patología que es casi idéntica o muy parecida en sus síntomas, pero a la que se atribuye un origen alérgico, es decir, no se relaciona con un microorganismo infeccioso externo sino que su causa es interna.

Se trata de las comunmente llamadas “enfermedades autoinmunes” o alérgicas. Como en el caso anterior se las clasifica según el órgano afectado: si es en la nariz hablaremos de una “rinitis alérgica”, en las amigdalas será una “tonsilitis alérgica”, etc, etc.
También hemos visto que en casi todos los casos no está demasiado claro quién es la causa de qué. Seguimos preguntándonos como Pasteur: ¿Quién es el culpable: la bacteria o el terreno? Solo que en este caso el terreno es nuestro propio sistema inmunitario. Sin embargo en el caso de las bacterias parece estar bastante claro que éstas son las culpables, puesto que cuando las eliminamos con antibióticos (fabricados por hongos en un laboratorio) acabamos con el problema. ¿Pero por qué se producen las reacciones alérgicas? ¿Por qué el sistema inmunitario se “desmadra” y produce una inflamación imposible de controlar? Aún no tenemos una respuesta demasiado clara a estas preguntas.
Pero sí sabemos que hay setas medicinales con propiedades, -que para entendernos-, podríamos denominar “antihistamínicas”. Esta denominación deriva del hecho de que la histamina es un compuesto químico fabricado por muchas células (citoquímicos) utilizado por los leucocitos con muchísima frecuencia (también utilizan varias otras sustancias pro-inflamatorias).
Las reacciones autoinmunes se atribuyen al resultado de un desequilibrio entre las celulas T ayudantes Th1 y Th2. Las citoquinas producidas por los linfocitos TH1 (fundamentalmente IFN e IL2) son específicas para atacar las infecciones virales y endocelulares, en tanto que las producidas por los linfocitos Th2 (predominantemente IL4) son específicamente proinflamatorias y utilizadas contra bacterias y parásitos extracelulares. Si nuestro cuerpo está en homeostasis, -en equililibrio-, hay un equilibrio entre Th1 y Th2, y sus citoquinas se inhiben mutuamente. Pero cuando este equilibrio se rompe y predominan los linfocitos Th2 el organismo se encuentra bajo un estado pro-inflamatorio y favorable al desarrollo de patologías autoinmunes (cuando hay una alergia se dice que el sistema inmunitario está “en estado Th2”).

Buscaremos en este caso hongos medicinales que tengan propiedades antiinflamatorias y también inmunomoduladoras, ya que ahora se trata de:
1º – controlar y reducir la inflamación y
2º – controlar y normalizar al sistema inmune “desbocado”

Para ello una de las setas por excelencia es el “Cogumelo do Sol” o Agaricus blazei Murrill o Agaricus subrufescens. Este ha demostrado su eficiacia como inhibidor de la liberación de histamina, tanto por parte de los macrófagos como de los linfocitos T. Su papel inmunomodulador se utiliza en todo tipo de patologías alérgicas, desde la Dermatitis atópica hasta el Asma bronquial.
Y otro otro hongo, que es por supuesto, el infaltable rey: el Reishi. Un estudio ha demostrado que 50 miligramos de Reishi en polvo tienen el mismo efecto antiinflamatorio que 5 miligramos de hidrocortisona (sin sus peligrosos efectos secundarios) y otros estudios demostraron las propiedades antihistamínicas de sus triterpenos (ácidos ganodérmicos C y D).
Otra seta muy estudiada en relación a su poder inmuno-modulador es Coriolus versicolor, también denominada Trametes versicolor, Cola de Pavo o Kawaratake. Los ensayos de los científicos japoneses Tsukagoshi y Kawana se llevaron a cabo con extractos de betaglucanos, conocidos con el nombre de Krestin o PSK, obtenidos de esta seta y no con seta total. Ambos autores señalan una normalización de la inmunidad con mejora de los síntomas en conocidas enfermedades autoinmunes como el Lupus, Artritis y otras.