Hifas da Terra: Cultivamos el mundo de la micología

Inicio > Preguntas frecuentes >

Instrucciones de uso de micelio en pellets

Para inocular micelio en pellets, lo primero es escoger un tronco de carballo, encina o alcornoque (Quercus spp.) o bien de castaño o abedul (géneros Betula o Castannea). Los troncos deben ser recién cortados y tendrán preferiblemente entre 10 y 25 cm de diámetro para optimizar la producción y facilitar su manejo.

En el tronco recién cortado haremos agujeros con una broca del 11 (del mismo diámetro que los pellets inoculantes) y separamos cada agujero una cuarta (20 cm.) del agujero siguiente.

Esquema de tronco al que se le aplican los pellets

Disposición de los agujeros en el tronco

La época ideal para realizar estas tareas va desde noviembre a marzo, coincidiendo con días lluvioso, con la madera bien mojada.

El tronco recién inoculado debe incubarse en un lugar fresco y húmedo, regándolo una vez cada semana para que conserve la humedad. Un buen sistema es mantenerlo en contacto con la tierra húmeda (en bodega o bajo un bosque) y tapado con un plástico negro.

Después de 9 meses de incubación comprobaremos que el tronco esté bien incubado viendo si aparece el micelio del hongo (como ovillos de lana blanca) creciendo en los cabezales del tronco.

Entonces sumergiremos el tronco en agua durante 1-2 días (en un capazo o cubo), o bien regando intensamente.

Ahora el tronco ya está listo para producir setas. Para garantizar una buena producción también debemos tenerlo en un lugar húmedo y fresco (bajo bosque o en un balcón), cuidando que no le incida el sol directamente. Su producción será muy variable, aumentando cuanto más lo reguemos y continuando hasta que se degrade totalmente el tronco.

El tronco producirá hasta que se degrade toda la madera, sin necesidad de volver a inocularla. Eso sí, esa madera no vale para inocular otro tronco. Para ello es preciso volver a utlizar los pellets de Hifas da Terra.

Si tienes alguna duda, aquí tienes más información: