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Equilibrio hormonal y estrógenos en la menopausia: cómo apoyarlo de forma natural

Equilibrio hormonal y estrógenos en la menopausia: cómo apoyarlo de forma natural

Marta Hifas da Terra |

La menopausia es una transición hormonal importante, pero no es una enfermedad ni algo que deba «corregirse». A medida que cambia la producción de estrógenos por parte de los ovarios, el cuerpo y el cerebro se adaptan a un nuevo entorno hormonal. Para algunas mujeres, esta transición se desarrolla de forma relativamente sencilla; para otras, los cambios en el sueño, el estado de ánimo, la regulación de la temperatura, la función cognitiva, la salud vaginal y los niveles de energía pueden afectar de manera considerable a la vida cotidiana.

Para las mujeres que buscan alternativas naturales relacionadas con los estrógenos durante la menopausia, es importante diferenciar entre acompañar al organismo en esta transición e intentar restablecer artificialmente los niveles de estrógenos. Existe un interés creciente por la nutrición, el estilo de vida, los hongos medicinales y otros enfoques naturales, aunque la evidencia disponible varía considerablemente según el ingrediente y el resultado analizado.

Por tanto, el objetivo debe ser ofrecer un apoyo basado en la evidencia, en lugar de hacer promesas sobre un supuesto «equilibrio hormonal».

Para una visión integral de cómo la menopausia afecta a todos los síntomas, consulta nuestra guía completa sobre perimenopausia y hongos de la Medicina Tradicional, que cubre desde sofocos hasta insomnio con evidencia científica de cada hongo.

QUÉ SON LOS ESTRÓGENOS Y POR QUÉ DISMINUYEN SUS NIVELES DURANTE LA MENOPAUSIA

Los estrógenos no son una única hormona, sino una familia de hormonas esteroideas que incluye el estradiol, la estrona y el estriol. Durante la etapa reproductiva, el estradiol es la forma predominante y se produce principalmente en los ovarios.

Las funciones de los estrógenos van mucho más allá de la reproducción. Existen receptores estrogénicos en todo el organismo, incluidos el cerebro, el sistema cardiovascular, los huesos, los músculos y los tejidos genitourinarios. Esto ayuda a explicar por qué la disminución de los estrógenos puede asociarse a una gran variedad de síntomas.

Durante la perimenopausia, la producción hormonal de los ovarios se vuelve cada vez más variable. La ovulación es menos predecible y los niveles de estradiol pueden fluctuar considerablemente antes de disminuir de forma definitiva. Tras la menopausia, la producción ovárica de estrógenos se reduce de manera significativa, aunque el organismo continúa produciendo cantidades menores mediante la conversión de andrógenos suprarrenales en los tejidos periféricos.

Por este motivo, la menopausia puede afectar a muchos más aspectos que el ciclo menstrual. Entre los síntomas habituales se encuentran los sofocos y los sudores nocturnos, las alteraciones del sueño, los cambios en el estado de ánimo, la sequedad vaginal, los cambios en la función sexual y los síntomas musculoesqueléticos.

También es importante reconocer que no todos los síntomas que aparecen en la mediana edad están necesariamente causados por la disminución de los estrógenos. Los trastornos tiroideos, las deficiencias nutricionales, determinados medicamentos, el estrés crónico, la falta de sueño y otras afecciones de salud pueden provocar síntomas similares.

El NICE recomienda un enfoque individualizado para la evaluación y el manejo de la menopausia, teniendo en cuenta los síntomas, las preferencias, los antecedentes médicos y los factores de riesgo de cada mujer.

Este enfoque específico sobre estrógenos naturales forma parte de una estrategia integral de regulación hormonal en la menopausia. Para descubrir otras claves efectivas para regular hormonas de forma natural, consulta nuestra guía introductoria que cubre estrategias generales.

OTRAS HORMONAS FEMENINAS CLAVES EN LA MENOPAUSIA: PROGESTERONA, TESTOSTERONA Y EL PAPEL DEL SISTEMA ENDOCRINO

Las hormonas femeninas no son un concepto monolítico. Aunque los estrógenos reciben la mayor atención durante la menopausia, el sistema endocrino de la mujer es complejo e integrado, y otros mensajeros químicos juegan un papel igualmente importante.

  • Progesterona: durante la etapa reproductiva, la progesterona se produce principalmente en los ovarios después de la ovulación. Tiene un efecto calmante en el sistema nervioso central, favorece el sueño y modula la respuesta inflamatoria. Durante la perimenopausia, la producción de progesterona cae de forma abrupta, lo que explica por qué muchas mujeres experimentan insomnio, ansiedad y cambios del estado de ánimo años antes de que los estrógenos disminuyan significativamente. A diferencia del descenso gradual de estrógenos, la pérdida de progesterona puede ser más brusca e impactante en algunos síntomas.

  • Testosterona: aunque se considera una "hormona masculina", las mujeres producen testosterona en los ovarios y las glándulas suprarrenales. Durante la edad fértil, mantiene la libido, la energía, el tono muscular y la densidad ósea. Con la menopausia, los niveles de testosterona también descienden, aunque habitualmente de forma menos dramática que los estrógenos. Esto contribuye a la pérdida de masa muscular, la disminución de energía y los cambios en el deseo sexual que muchas mujeres experimentan.

  • Hormona del estrés (cortisol) y hormona del tiroides (TSH): la glándula tiroidea es sensible a los cambios estrogénicos, y el cortisol — la hormona del estrés — puede alterarse durante esta transición. Una tiroides menos eficiente puede ralentizar el metabolismo y agravar el cansancio. Un cortisol crónicamente elevado debido a estrés continuado puede amplificar otros síntomas menopáusicos como insomnio, ansiedad e inflamación de bajo grado.

El descenso sincronizado de todos estos mensajeros químicos es lo que realmente caracteriza la transición menopáusica. No es solo una cuestión de "estrógenos bajos", sino de una reconfiguración integral del equilibrio endocrino.

Este enfoque específico sobre estrógenos naturales forma parte de una estrategia integral de regulación hormonal en la menopausia. Para descubrir otras claves efectivas para regular hormonas de forma natural, consulta nuestra guía introductoria que cubre estrategias generales.


MITOS Y REALIDADES SOBRE EL «EQUILIBRIO» HORMONAL NATURAL 

La expresión «equilibrio hormonal natural» se utiliza con frecuencia, pero desde el punto de vista biológico puede resultar engañosa.

Cuando la producción ovárica de estrógenos ha disminuido, ningún alimento, planta medicinal o complemento a base de hongos puede reproducir sin más la producción hormonal ovárica propia de la etapa anterior a la menopausia. Tampoco debe presentarse un complemento alimenticio como una alternativa natural equivalente a la terapia hormonal sustitutiva.

La terapia hormonal sustitutiva aporta estrógenos y, cuando corresponde, añade progesterona o un progestágeno en las personas que conservan el útero. El NICE recomienda abordar los beneficios y riesgos de esta terapia en el marco de una consulta individualizada sobre la menopausia, así como ofrecerla a las personas que presentan síntomas vasomotores asociados a esta etapa, salvo que no resulte adecuada.

Una forma más útil de entender el apoyo natural consiste en preguntarse qué podemos hacer para ayudar al organismo a adaptarse a esta transición fisiológica y favorecer los sistemas afectados por los cambios hormonales.

Esto incluye preservar la masa muscular y la salud ósea mediante ejercicios de fuerza y actividades con carga, seguir una alimentación rica en nutrientes, vegetales, proteínas y grasas saludables, priorizar el descanso, moderar el consumo de alcohol, no fumar, mantener una composición corporal saludable y gestionar el estrés.

También existe un interés científico creciente por la microbiota intestinal y su relación con el metabolismo de los estrógenos. El conjunto de bacterias intestinales implicadas en la desconjugación de los estrógenos se denomina en ocasiones estroboloma. Sin embargo, se trata de un campo de investigación en evolución, por lo que sería prematuro afirmar que la modulación de la microbiota puede restablecer los niveles circulantes de estrógenos propios de la etapa anterior a la menopausia.

Del mismo modo, los fitoestrógenos presentes en alimentos como la soja, las semillas de lino y las legumbres tienen estructuras químicas que les permiten interactuar con los receptores estrogénicos, pero su actividad es considerablemente más débil y diferente de la del estradiol endógeno. Por tanto, sus efectos no deben equipararse a los de la terapia hormonal sustitutiva.

¿CÓMO RECONOCER UN DESEQUILIBRIO HORMONAL EN LA MENOPAUSIA?

Aunque todos los síntomas de la menopausia son en el fondo una expresión de cambios hormonales, es útil saber qué combinaciones pueden sugerir que busques apoyo o asesoramiento profesional. Algunos patrones que las mujeres reportan incluyen:

  • Síntomas vasomotores intensos (sofocos muy frecuentes, sudores nocturnos que empeoran progresivamente): sugieren que la caída hormonal es rápida y el cuerpo lucha por adaptarse.

  • Cambios de humor acentuados o depresión nueva: si no tenías historial de depresión y aparece con intensidad durante la perimenopausia, podría indicar desequilibrio entre progesterona y estrógenos, o alteración del cortisol.

  • Pérdida de libido combinada con sequedad vaginal y cambios en el tono muscular: patrón típico de descenso de testosterona + estrógenos.

  • Cansancio persistente a pesar del descanso, combinado con aumento de peso abdominal sin cambio en dieta: puede sugerir disfunción tiroidea asociada a menopausia, no solo cambio hormonal típico.

  • Ciclos menstruales muy irregulares o cambios abruptos en el patrón de sangrado: pueden indicar fluctuaciones rápidas de estrógenos y progesterona propias de perimenopausia temprana.

  • Ansiedad o ataques de pánico nuevos, sin factor externo claro: relacionado con caída de progesterona y cambios en la señalización GABA en el cerebro.

La experiencia de desequilibrio hormonal en la mujer menopáusica es, por tanto, individual. Dos mujeres de la misma edad pueden tener experiencias completamente diferentes. Por eso, mientras que algunas estrategias de estilo de vida y apoyo natural son universalmente recomendables (ejercicio, sueño y nutrición adaptados), la evaluación profesional es clave para entender qué hormona específica está más afectada en tu caso y qué intervención puede ser la más apropiada.

QUÉ DICE LA CIENCIA SOBRE EL REISHI Y EL SISTEMA HORMONAL

El Reishi (Ganoderma lucidum) es uno de los hongos de la Medicina Tradicional más estudiados y contiene una amplia y compleja variedad de compuestos bioactivos, especialmente polisacáridos y triterpenoides conocidos como ácidos ganodéricos.

En lugar de describir el Reishi como un «potenciador de los estrógenos», resulta científicamente más preciso hablar de su posible influencia sobre la señalización celular, las vías inflamatorias, el estrés oxidativo y la resiliencia neuroendocrina.

Existen datos preclínicos interesantes que indican que G. lucidum puede interactuar con vías de señalización relacionadas con las hormonas. Por ejemplo, algunos estudios de laboratorio han observado efectos sobre la señalización de los receptores estrogénicos en modelos celulares de cáncer de mama, incluida la modulación de la expresión de ERα y de la transcripción sensible a los estrógenos. Es importante destacar que estos hallazgos proceden de estudios celulares y mecanísticos, y no demuestran que el Reishi regule las hormonas durante la menopausia en las mujeres.

Otras investigaciones de laboratorio han identificado propiedades antiinflamatorias, antioxidantes e inmunomoduladoras asociadas a los compuestos del Reishi. Una revisión sistemática sobre las esporas de G. lucidum encontró evidencias de actividad en distintas vías biológicas, aunque también puso de relieve la considerable variabilidad existente entre los extractos y la necesidad de seguir investigando su seguridad y sus aplicaciones clínicas.

Esta distinción es importante. En la actualidad, la evidencia no permite afirmar que el Reishi «equilibre los estrógenos». Lo que sí podemos decir es que se está investigando por sus actividades biológicas, que podrían ser relevantes para algunos de los procesos fisiológicos implicados en el envejecimiento saludable y la menopausia.

Por este mismo motivo, la calidad y la estandarización del extracto de hongo son aspectos fundamentales. Las distintas especies, las condiciones de cultivo, las partes del hongo utilizadas y los métodos de extracción pueden dar lugar a perfiles químicos muy diferentes.

Aunque el Reishi no aporta sustancias sustitutivas de los estrógenos, sus compuestos bioactivos pueden apoyar los sistemas afectados por esta transición hormonal. Lo mismo sucede con otros hongos como la Melena de león (para la función cognitiva) y el Cordyceps (para la energía).

CÓMO INCORPORAR HIFAS-MENOPAUSE

Para las mujeres que buscan un enfoque más amplio y no hormonal para favorecer el bienestar durante la perimenopausia y la menopausia, HIFAS-Menopause reúne varios ingredientes en una única fórmula.

La fórmula contiene Reishi, Melena de león y Cordyceps sinensis, junto con extracto de raíz de Ashwagandha (Withania somnifera), extracto de té verde, probióticos, vitaminas y minerales, entre ellos las vitaminas B6 y D y el zinc. No contiene hormonas y combina compuestos procedentes de hongos con ingredientes nutricionales y botánicos.

La combinación de estos hongos resulta especialmente interesante desde una perspectiva sistémica.

El Reishi se ha valorado tradicionalmente por sus propiedades adaptógenas y por su capacidad para favorecer la resiliencia del organismo. La investigación se ha centrado especialmente en sus triterpenoides y polisacáridos, así como en su relación con las vías antioxidantes, inflamatorias e inmunitarias.

La Melena de león (Hericium erinaceus) ha despertado un gran interés por su relación con el sistema nervioso y la señalización neurotrófica. Esto la hace especialmente relevante cuando la transición menopáusica va acompañada de cambios cognitivos, fatiga mental o la sensación de «niebla mental».

El Cordyceps (Cordyceps sinensis) se ha asociado tradicionalmente con la energía y la vitalidad, mientras que la investigación ha estudiado sus posibles efectos sobre el metabolismo energético celular, la fisiología del ejercicio y las vías inflamatorias.

La fórmula también contiene extracto de raíz de ashwagandha (con alto contenido en withanólidos), investigada en relación con el estrés y el bienestar, además de probióticos y micronutrientes seleccionados.

HIFAS-Menopause no está concebido para sustituir a los estrógenos. Se trata de una combinación no hormonal diseñada para favorecer el bienestar físico y psicológico durante una etapa de importantes cambios fisiológicos.

La recomendación de uso actual de Hifas da Terra es tomar dos cápsulas al día con las comidas durante un periodo mínimo de tres meses, aunque siempre debe valorarse la idoneidad individual.

Las personas que estén tomando medicamentos, siguiendo un tratamiento para una afección hormonosensible o gestionando un problema de salud complejo deberían consultar el uso de complementos alimenticios con un profesional sanitario debidamente cualificado.

Preguntas frecuentes

Encuentra respuestas a las preguntas más comunes

Depende de qué entendamos por «equilibrar». Las estrategias relacionadas con el estilo de vida y la nutrición pueden contribuir al cuidado de la salud durante la menopausia, y algunas mujeres pueden optar por enfoques no hormonales para abordar los síntomas. Sin embargo, estas medidas no sustituyen la acción fisiológica de la terapia hormonal sustitutiva. Cuando los síntomas resultan molestos o afectan a la calidad de vida, conviene consultar todas las opciones disponibles con un profesional sanitario.

El Reishi no actúa como un estrógeno y no debe describirse como un sustituto de los estrógenos. Los estudios de laboratorio sugieren que los compuestos de Ganoderma lucidum pueden influir en distintas vías de señalización, incluidas algunas relacionadas con las hormonas y la inflamación. No obstante, la evidencia que demuestra efectos hormonales específicos en mujeres menopáusicas sigue siendo limitada.

No. HIFAS-Menopause es un complemento alimenticio sin hormonas y no debe presentarse como un sustituto de la terapia hormonal sustitutiva. Esta continúa siendo una opción terapéutica importante, respaldada por la evidencia, para aquellas mujeres con síntomas menopáusicos en las que resulte adecuada.

No existe un plazo universal. La respuesta depende de cada persona, de los síntomas que se quieran abordar y del tipo de intervención. Es más realista plantearlo como un apoyo progresivo a la capacidad de adaptación y al bienestar general del organismo, en lugar de esperar un cambio inmediato en los niveles hormonales.

La expresión «estrógenos naturales» puede referirse a conceptos diferentes, como los estrógenos producidos de forma natural por el organismo, los fitoestrógenos presentes en las plantas o las hormonas bioidénticas. La terapia hormonal sustitutiva aporta estrógenos farmacológicamente activos en dosis terapéuticas. Los fitoestrógenos son compuestos vegetales cuya interacción con los receptores estrogénicos es más débil y diferente, por lo que no deben considerarse equivalentes a la terapia hormonal sustitutiva.

No necesariamente. Los alimentos que contienen fitoestrógenos suelen considerarse parte de una alimentación saludable para la mayoría de las personas, pero los complementos concentrados requieren una valoración diferente. Las mujeres con determinadas afecciones médicas, incluidas algunas patologías hormonosensibles, deberían consultar el uso de complementos concentrados de fitoestrógenos con su profesional sanitario.

Durante la perimenopausia y la menopausia pueden aparecer síntomas como cambios en el ciclo menstrual, sofocos, sudores nocturnos, alteraciones del sueño y cambios en el estado de ánimo. Sin embargo, estos síntomas no son exclusivos de las alteraciones hormonales. En personas de 45 años o más que presentan síntomas típicos, el NICE indica que, por lo general, la menopausia se diagnostica clínicamente, sin necesidad de realizar pruebas hormonales rutinarias.

No. La experiencia de la menopausia es muy individual. La edad, la genética, el estilo de vida, el sueño, el estrés, la salud metabólica, la medicación y los antecedentes médicos pueden influir en cómo se vive esta etapa. Por este motivo, el mejor enfoque es personalizado y no se basa en una única solución destinada a «equilibrar las hormonas».

Referencias

  • National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Menopause: identification and management (NG23). Updated April 2026.
    https://www.nice.org.uk/guidance/NG23
  • Jiang J, Slivova V, Harvey K, Valachovicova T, Sliva D. Ganoderma lucidum inhibits proliferation of human breast cancer cells by down-regulation of estrogen receptor and NF-kappaB signaling. International Journal of Oncology. 2006;29(3):695–703.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16865287/
  • Thuy NHLT, et al. Pharmacological Activities and Safety of Ganoderma lucidum Spores: A Systematic Review. Cureus. 2023.
    https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10545004/
  • Wachtel-Galor S, Yuen J, Buswell JA, Benzie IFF. Ganoderma lucidum (Lingzhi or Reishi): A Medicinal Mushroom. In: Herbal Medicine: Biomolecular and Clinical Aspects. 2nd ed. CRC Press; 2011.
    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92757/
  • Hifas da Terra. Hifas-Menopause: Menopause and Perimenopause. Product information, formulation and recommended use.
    https://hifasdaterra.com/en/products/hifas-menopause-menopause-and-perimenopause