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Dispepsia: Qué es y Cómo mejorar la acidez y el reflujo

Dispepsia: Qué es y Cómo mejorar la acidez y el reflujo

Education & Editorial Team |

La dispepsia es uno de los trastornos digestivos más frecuentes en adultos. Se manifiesta como una sensación persistente de malestar en la parte superior del abdomen y puede incluir síntomas como ardor, pesadez tras las comidas, sensación de llenarse demasiado pronto o dolor en la “boca del estómago”.

Aunque a menudo se percibe como un problema leve o puntual, la dispepsia puede afectar de forma significativa a la calidad de vida, ya que puede interferir en la alimentación, el descanso, el estado de ánimo e incluso en la vida social. Se estima que hasta 1 de cada 3 adultos presenta síntomas dispépticos a lo largo del año, y muchos recurren a la automedicación para aliviar el malestar.

Si tienes dispepsia, debes tener en cuenta que no siempre existe una causa orgánica clara. En muchos casos, los síntomas se deben a alteraciones y desequilibrios funcionales del organismo.

Qué es la dispepsia y cómo afecta a la calidad de vida

La dispepsia se define como un conjunto de síntomas digestivos que se localizan en la parte superior del aparato digestivo. Los más habituales son:

  • Dolor o malestar en la parte alta del abdomen.
  • Sensación de ardor o acidez estomacal.
  • Pesadez o plenitud excesiva después de las comidas.
  • Sensación de saciedad precoz, incluso tras ingerir pequeñas cantidades de alimento.

Cuando estos síntomas se repiten o se mantienen en el tiempo, pueden generar una sensación constante de incomodidad. Además, la dispepsia se asocia a un mayor consumo de tratamientos sintomáticos y a una percepción global de peor salud, incluso cuando las pruebas médicas no muestran alteraciones visibles.

Dispepsia funcional: cuando no hay una causa orgánica clara

En un alto porcentaje de personas con dispepsia, las exploraciones médicas no revelan lesiones ni enfermedades estructurales. En estos casos hablamos de dispepsia funcional.

En la dispepsia funcional influyen distintos mecanismos, entre ellos:

  • Alteraciones en la motilidad digestiva.
  • Aumento de la sensibilidad visceral.
  • Inflamación digestiva de bajo grado.
  • Cambios en la permeabilidad de la mucosa gastrointestinal.

En los últimos años, la evidencia científica ha puesto el foco en un factor clave que conecta muchos de estos procesos: la microbiota intestinal.

Hifas Microbiota

Microbiota intestinal y dispepsia: una relación cada vez más clara

La microbiota intestinal está formada por billones de microorganismos que conviven en equilibrio con nuestro organismo y desempeñan funciones esenciales en la digestión, la inmunidad y la regulación inflamatoria.

En personas con dispepsia funcional se han descrito alteraciones en la microbiota gastrointestinal, especialmente a nivel del duodeno. Estos cambios pueden contribuir a:

  • Inflamación local persistente.
  • Mayor permeabilidad de la mucosa digestiva.
  • Aumento de la sensibilidad al ácido y a determinados alimentos.

Además, la exposición crónica al ácido gástrico y el uso frecuente y prolongado de tratamientos para reducir la acidez del estómago, como el omeprazol, pueden modificar el pH del tracto digestivo e influir a su vez en la composición de la microbiota.

Por este motivo, cada vez cobra más importancia un enfoque que no se limite únicamente a aliviar el síntoma puntual, sino que ayude a restaurar el equilibrio digestivo desde la base.

Una estrategia integrativa para la dispepsia y el malestar digestivo

En personas con dispepsia, un abordaje integrativo que tenga en cuenta la microbiota intestinal puede marcar la diferencia en el control de los síntomas y en la mejora de la calidad de vida.

En este contexto, los prebióticos y determinados compuestos de origen natural han despertado un creciente interés. A diferencia de los probióticos, los prebióticos actúan estimulando selectivamente el crecimiento de las bacterias beneficiosas que ya habitan en el intestino, favoreciendo un entorno digestivo más equilibrado.

Los hongos medicinales, por su contenido en polisacáridos y otras moléculas bioactivas, han mostrado una capacidad relevante para modular la microbiota intestinal y apoyar la función digestiva.

HIFAS-Microbiota ha demostrado mejorar la dispepsia en un estudio clínico

Para evaluar el impacto de este enfoque, se llevó a cabo un estudio observacional en adultos con dispepsia de intensidad moderada.

En el estudio participaron 30 personas con una edad media cercana a los 52 años. Los participantes tomaron HIFAS-Microbiota a una dosis de 2 cápsulas al día durante 3 meses. La evolución de los síntomas y su impacto en la calidad de vida se evaluaron mediante el Nepean Dyspepsia Index (NDI), un cuestionario específico y validado en dispepsia.

Estudio con Hifas Microbiota

Principales resultados del estudio

A lo largo del seguimiento se observaron mejoras progresivas y clínicamente relevantes:

  • Reducción clara y sostenida de la acidez estomacal, con hasta un 82 % menos de días con acidez tras 3 meses de uso.
  • Tendencia a una menor frecuencia e intensidad de los episodios de acidez.
  • Mejora significativa del impacto de la dispepsia en la vida diaria, con una reducción de hasta el 50 % en la puntuación global del NDI.

Estas mejoras se tradujeron en beneficios en distintos ámbitos de la vida cotidiana, como la alimentación, las actividades diarias, el bienestar emocional y las relaciones sociales.

Además, el tratamiento mostró una excelente aceptación, con una adherencia superior al 96 % durante todo el estudio y del 100 % al final del seguimiento, lo que refleja su facilidad de uso.

Un mensaje final para tu salud digestiva

Si tienes dispepsia, debes tener en cuenta que el malestar digestivo persistente no tiene por qué convertirse en algo con lo que convivir sin más. Existen estrategias naturales, seguras y respaldadas por estudios clínicos que pueden ayudarte a mejorar los síntomas y recuperar bienestar.

HIFAS-Microbiota puede integrarse como apoyo en un abordaje global del malestar digestivo, ayudando a cuidar el equilibrio de la microbiota y el bienestar digestivo de forma sostenida.

Cuidar la digestión es cuidar tu calidad de vida.