Compuestos bioactivos estudiados por su interés en el cuidado de la salud

Los hongos medicinales de Hifas da Terra contienen una combinación natural y equilibrada que presenta la naturaleza de una amplia variedad de biomoléculas activas que incluyen beta-glucanos, terpenos, aminoácidos libres, esteroles, lectinas, vitaminas y minerales, entre otros.

Estos compuestos tienen numerosos beneficios en la salud humana por sus propiedades inmunomoduladoras, prebióticas, antiinflamatorias, antioxidantes, antialérgicas, antidiabéticas, antimicrobianas, hepatoprotectoras, anticancerígenas, antihiperlipidémicas, entre otras (Venturella et al., 2021).

Estas actividades son atribuibles a un gran número de metabolitos bioactivos presentes sobre todo en el cuerpo fructífero de los hongos medicinales, cuyo efecto varía según la naturaleza química y cuya distribución, según la especie fúngica.

Actualmente, y cada vez más, se realiza una gran cantidad de investigación para encontrar nuevas biomoléculas activas presentes en los hongos medicinales. Su aislamiento, identificación y caracterización, así como la definición de sus mecanismos de acción, es clave debido al creciente interés en el uso de productos naturales en personas sanas o como coadyuvantes a los tratamientos médicos tradicionales.

Beta-glucanos

  • Los beta-glucanos son los polisacáridos naturales más abundantes en los hongos medicinales,  que han demostrado efectos beneficiosos en la salud humana. Actúan como prebióticos y son grandes inmunomoduladores (Bulam et al, 2018). Los beta-glucanos llegan al intestino sin digerir y allí son fermentados por la microbiota intestinal. Los más importantes y estudiados son los ramificados Beta- (1→ 3,1 → 6)-D-glucanos.
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Terpenos

  • Los terpenos son compuestos orgánicos extremadamente versátiles desde el punto de vista terapéutico con múltiples beneficios en la salud.  Entre sus actividades destacan como antiinflamatorios (Dasgupta A et al, 2019) y tienen una gran capacidad antiviral (Lin et al. 2015).  Hongos como el Reishi (Ganoderma lucidum) poseen más de 120 triterpenos diferentes. Junto con los Beta-glucanos y Proteoglicanos son las moléculas de acción más variada que contienen los hongos medicinales. 

    También destacan como antimicrobianos (Souza et al. 2011), contra enfermedades neurodegenerativas (Yoo y Park 2012), así como antitumorales (He et al. 2009; Rabi y Bishayee 2009; Nwodo et al. 2016),entre otras acciones.

    A partir de 2010 se ha producido un gran aumento en la búsqueda de nuevos terpenos terapéuticos, lo que se pone de manifiesto en los frecuentes artículos científicos que informan de su nuevo aislamiento (Dasgupta A et al, 2019). 

    Clasificados como monoterpenos, diterpenos, triterpenos, etc., en función del número de átomos de carbono.

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hericenonas y erinacinas

  • Las Hericenonas y las erinacinas son terpenoides de Hericium erinaceus (Melena de león). Son factores neurotróficos que contribuyen a la regulación del eje intestino-cerebro a través de su acción reparadora de la mucosa gastroesofágica y su amplia actividad neurorregeneradora y de neuroprotección documentadas. Ambos han demostrado que promueven la síntesis del NGF (Nerve Growth factor) y la mielinización de las neuronas (Ma, Bing-Ji et al., 2010 y Kolotushkina EV et al., 2003). carbono.

Vitaminas D2, D3 y D4

  • Los hongos son la única fuente de alimento no animal y vegana que contiene vitamina D y, por tanto, son los únicos ingredientes naturales de vitamina D para los vegetarianos (Cardwell et al., 2018). De hecho, a diferencia de otros productos naturales, los hongos son una fuente de varias formas de vitamina D: de forma significativa aportan vitamina D2 biodisponible pero también vitamina D3 y vitamina D4 por lo que su toma provee, por lo menos, de dos vitaminas D adicionales (Boston University Medical Center, 2013). Se propone que la toma de vitamina D a través de los hongos podría contribuir sustancialmente a aliviar el problema de salud pública mundial de la deficiencia de vitamina D (Cardwell et al., 2018).

    La vitamina D puede tener un papel importante en muchos aspectos de la salud humana, desde las fracturas óseas y su papel en las defensas hasta el cáncer de próstata, las enfermedades cardiovasculares, los problemas neuromusculares y la diabetes. 

    La vitamina D es producida en el cuerpo humano por la piel tras la absorción de la luz solar, pero a medida que cambia el estilo de vida del ser humano, también lo hace el tiempo de exposición a la luz solar, lo que hace necesario un suplemento dietético de vitamina D (Kamweru PK., et al, 2016).

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Ergosterol

  • A diferencia de las plantas, los hongos tienen elevadas concentraciones de ergosterol (Cardwell et al., 2018). El ergosterol es el principal esterol producido por los hongos que presenta propiedades antioxidantes. Al ser una provitamina D2 se convierte en vitamina D2 en el propio hongo con el contacto de la luz solar.

Lectinas

  • Las lectinas son glicoproteínas presentes en los hongos medicinales, que se encuentran mayoritariamente en su cuerpo fructífero (Sing SS et al., 2014).  Se han convertido en objeto de numerosos estudios científicos. Hasta ahora, se han reportado muchas lectinas de hongos, y en los últimos años han atraído una mayor atención debido a sus propiedades con beneficios en la salud que incluyen actividades inmunomoduladoras, antivirales, antiproliferativas, antitumorales, entre otras (Sing SS et al., 2014).

Vitaminas B, C y E

  • Los hongos medicinales son una fuente natural de vitaminas de origen natural como varias formas de vitamina D (D2, D3 y D4) y de vitaminas B (B2-riboflavina, B3-niacina, y B9-ácido fólico); también contiene otras vitaminas de elevada importancia para la salud como la vitamina C, B1, B12 y E (Valverde ME et al., 2015). La vitamina D es producida en el cuerpo humano por la piel tras la absorción de la luz solar, pero a medida que cambia el estilo de vida del ser humano, también lo hace el tiempo de exposición a la luz solar, lo que hace necesario un suplemento dietético de vitamina D (Kamweru PK., et al, 2016).
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Minerales

  • Los hongos medicinales son una fuente natural de minerales esenciales entre los que destacan el magnesio, el zinc, el selenio, el fósforo y el potasio (S. E. Mallikarjuna et al, 2013).

Aminoácidos libres

  • Los hongos medicinales contienen un aporte significativo de aminoácidos libres, que contribuyen a su valor nutricional y a las potentes propiedades antioxidantes. Aportan el conjunto de aminoácidos esenciales (Nachshol Cohen et al., 2014) y destacan la leucina, la valina, la glutamina, el ácido glutámico y el ácido aspártico como los más abundantes. Como aminoácidos también aportan el GABA y la ergotioneína, que se detallan a continuación.

Gaba

  • Estos compuestos pertenecen al grupo de los aminoácidos y es uno de los neurotransmisores del sistema nervioso más ampliamente estudiado, lo encontramos de forma natural y en grandes cantidades en algunos hongos medicinales (Lin, Shin-Yi, et al., 2013). El GABA es conocido por su eficacia como relajante, especialmente en situaciones de irritación, nerviosismo e insomnio,  así como a nivel neurocognitivo.
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Ergotioneína

  • Se trata de un compuesto orgánico en cuya composición intervienen los aminoácidos histidina, cisteína y metionina. En los últimos años, la ergotioneína ha llamado la atención por sus efectos beneficiosos contra los trastornos autoinmunes, como la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn, que están fuertemente relacionados con las propiedades antioxidantes de la ergotioneína (Halliwell, B et al., 2018). Según estudios científicos, se ha observado una disminución de los niveles de la ergotioneína en algunas enfermedades, como las enfermedades inflamatorias crónicas, los trastornos cardiovasculares y la isquemia, lo que sugiere que la ergotioneína puede desempeñar un papel protector fundamental en diversas condiciones patológicas (Tsiantas, K et la., 2021).
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Ácidos grasos de la serie Omega-3

  • Los hongos medicinales tienen contenido en grasas muy bajo pero, en cambio, y en comparación con alimentos de origen vegetal y animal son muy ricos en ácidos grasos poliinsaturados (aquellos beneficiosos para la salud, como los de la serie omega-3) (Sande D. et al., 2019). Su presencia contribuye a su valor nutricional y a sus propiedades a nivel cardiovascular y cognitivo, principalmente. Su alto contenido en este tipo de ácidos grasos hacen que los hongos medicinales sean especialmente recomendables en personas con niveles altos de colesterol (González-Tijera et al., 2014).

Ácido linoleico

  • Se trata de un ácido graso esencial que se encuentra mayoritariamente en el cuerpo fructífero de los hongos medicinales (Pelin G. et al, 2013). Pertenece a la misma familia que los ácidos grasos omega 3, a la familia de los ácidos grasos poliinsaturados saludables.

Estatinas naturales

  • Los cuerpos fructíferos de los hongos medicinales son una valiosa fuente de lovastatina natural, que pertenece al grupo de las estatinas, utilizados habitualmente como fármacos reductores del colesterol. Debido a la presencia de lovastatina, los hongos medicinales pueden ser útiles en la prevención de la hipercolesterolemia (Kala et al., 2020).

cordycepina

  • En este caso hablamos de un nucleósido análogo de la adenosina, una purina endógena (producida por el propio organismo) y que está involucrada en numerosos procesos fisiológicos del cuerpo humano. Posee propiedades energizantes por su naturaleza adaptógena y ha mostrado beneficios aumentando la resistencia y la oxigenación del flujo sanguíneo en el ejercicio físicoLa cordicepina la encontramos como biomolécula activa en alta concentración en Cordyceps sinensis.  Además de ser un conocido antifatiga, posee propiedades antioxidantes, inmunomoduladoras, antivirales, antiinflamatorias, antidepresivas, antitumorales, antiartríticas, antiosteoporóticas, hormonorreguladoras y beneficiosas en situaciones de infertilidad (Ashraf S.A. et al., 2020, Tianzhu Z et al, 2014). 
Referencias
  • Ashraf SA, Elkhalifa AEO, Siddiqui AJ, et al. Cordycepin for Health and Wellbeing: A Potent Bioactive Metabolite of an Entomopathogenic Cordyceps Medicinal Fungus and Its Nutraceutical and Therapeutic Potential. Molecules. 2020;25(12):2735. Published 2020 Jun 12. 
  • Boston University Medical Center. “Mushrooms can provide as much vitamin D as supplements.” ScienceDaily. ScienceDaily, 22 April 2013. 
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  • Cardwell G, Bornman JF, James AP, Black LJ. A Review of Mushrooms as a Potential Source of Dietary Vitamin D. Nutrients. 2018;10(10):1498. Published 2018 Oct 13.
  • Cohen, Nachshol, et al. “Chemical composition and nutritional and medicinal value of fruit bodies and submerged cultured mycelia of culinary-medicinal higher Basidiomycetes mushrooms.” International journal of medicinal mushrooms 16.3 (2014).
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  • Dupont, Sebastien, et al. “Antioxidant Properties of Ergosterol and Its Role in Yeast Resistance to Oxidation.” Antioxidants 10.7 (2021): 1024.
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  • Lin, Shin-Yi, et al. “Comparative study of contents of several bioactive components in fruiting bodies and mycelia of culinary-medicinal mushrooms.” International Journal of Medicinal Mushrooms 15.3 (2013).
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  • Tsiantas, K., Tsiaka, T., Koutrotsios, G., Siapi, E., Zervakis, G. I., Kalogeropoulos, N., & Zoumpoulakis, P. (2021). On the identification and quantification of ergothioneine and lovastatin in various mushroom species: Assets and challenges of different analytical approaches. Molecules26(7), 1832. 
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  • Valverde ME, Hernández-Pérez T, Paredes-López O. Edible mushrooms: improving human health and promoting quality life. Int J Microbiol. 2015;2015:376387. 
  • Venturella G, Ferraro V, Cirlincione F, Gargano ML. Medicinal Mushrooms: Bioactive Compounds, Use, and Clinical Trials. Int J Mol Sci. 2021;22(2):634. Published 2021 Jan 10.