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Sofocos y sudores nocturnos en la menopausia: causas y remedios naturales

Sofocos y sudores nocturnos en la menopausia: causas y remedios naturales

Marta Hifas da Terra |

¿QUÉ SON LOS SOFOCOS Y POR QUÉ OCURREN EN LA MENOPAUSIA?

Los sofocos son episodios repentinos de calor intenso que suelen comenzar en la cara y la parte superior del pecho y pueden extenderse por el resto del cuerpo. Pueden acompañarse de enrojecimiento, sudoración, palpitaciones, ansiedad y acaban con una sensación de frío o escalofríos. Durante la transición menopáusica, la actividad de los ovarios disminuye y los niveles de estrógenos se alteran hasta que finalmente descienden. Estos cambios alteran los circuitos cerebrales que regulan la temperatura corporal. Como consecuencia, se estrecha el intervalo de temperatura que el organismo considera confortable y una variación mínima puede desencadenar una respuesta exagerada para eliminar calor:

  • Los vasos sanguíneos de la piel se dilatan, produciendo calor y enrojecimiento.
  • Aumenta la sudoración para enfriar el organismo.
  • El ritmo cardíaco puede acelerarse.
  • Tras perder calor pueden aparecer frío, escalofríos o temblores.

Los sofocos son muy frecuentes, pero su duración e intensidad varían notablemente. The Menopause Society indica que afectan hasta al 80 % de las mujeres y que pueden persistir, en promedio, entre siete y diez años. Pueden comenzar antes de que desaparezca definitivamente la menstruación y continuar durante la posmenopausia.

Los sofocos son uno de los síntomas más comunes de la menopausia y también uno de los más tratables con apoyo natural. En nuestra guía completa sobre perimenopausia y hongos medicinales, profundizamos en qué hongo específico ayuda en cada síntoma de la menopausia, incluyendo estrategias para manejar los sofocos de forma integral. Este artículo se centra en la ciencia detrás de cómo el Reishi y otros hongos pueden contribuir al apoyo en esta etapa.

Si quieres saber si padeces sofocos sigue leyendo:

  • Suele durar entre uno y cinco minutos
  • Calor súbito en la cara, el cuello y el pecho.
  • Enrojecimiento y sudoración.
  • Palpitaciones o sensación de ansiedad.
  • Frío o escalofríos al terminar.

SUDORES NOCTURNOS: LA OTRA CARA DEL MISMO SÍNTOMA

Los sofocos son la consecuencia de la inestabilidad del sistema termorregulador cerebral tras las alteraciones y el descenso de los estrógenos. Las medidas ambientales pueden ayudar a sobrellevarlos; cuando son molestos, existen tratamientos hormonales y no hormonales que deben seleccionarse de forma individualizada.

Si estos episodios de calor repentino aparecen durante el sueño, entonces hablamos de  sudores nocturnos, de ahí que sofocos y sudores nocturnos se consideren las dos caras de la misma moneda. Estos síntomas son los responsables de causar despertares nocturnos, cansancio, irritabilidad y dificultad para concentrarse al día siguiente.

QUÉ DICE LA CIENCIA SOBRE EL REISHI Y LA TERMORREGULACIÓN / SISTEMA NERVIOSO

El conocido como hongo de la longevidad, es decir, el Reishi (Ganoderma lucidum), tiene un perfil químico que hace que los autores científicos ya lo consideren una potente sustancia adaptógena que puede tener un impacto directo sobre el sistema nervioso central (SNC); lo que puede ser de interés en los episodios de sofocos y sudoración nocturna.

Los estudios más recientes han demostrado que G. lucidum contiene alrededor de 400 biomoléculas activas, como beta-glucanos (polisacáridos) y triterpenoides como el ergosterol (provitamina D2) y los ácidos ganodéricos, ácidos grasos de la serie omega 3, aminoácidos, vitaminas y minerales, entre otros. 

Los beta-(1,3)-(1,6)-D-glucanos, específicamente entre los polisacáridos de tipo beta-glucano, y los triterpenos han atraído una atención considerable desde el punto de vista médico-científico, debido a su alta concentración en el extracto de este hongo y sus posibilidades en la salud humana.

Contiene polipéptidos y triterpenos que actúan como precursores de neurotransmisores y endorfinas. Estos ayudan a dar una respuesta adecuada en situaciones de estrés que se pueden vivir durante un episodio de sofocos o sudores nocturnos.

En este sentido, la evidencia publicada también encontramos artículos interesantes sobre el Cordyceps (contribuyendo a la regulación de tipo endocrino) y la Melena de león (ayuda en la mejora del estado de ánimo), por lo que estos tres hongos puros tienen un gran potencial en salud de la mujer en esta desafiante etapa.

Asimismo, otras sustancias naturales cuentan con nuevos estudios relacionados con los sofocos:

  • Extracto de Té Verde: los polifenoles del té verde pueden contribuir a aliviar los sofocos y los sudores nocturnos. 
  • Probióticos: la incorporación de cepas probióticas (como Lactobacillus plantarum, Bifidobacterium lactis, Bifidobacterium infantis, Lactobacillus acidophilus y Bifidobacterium longum) también se están estudiando en la etapa de mayor cambio hormonal de la mujer.

OTROS HÁBITOS QUE AYUDAN A MANEJAR LOS SOFOCOS (CAPAS DE ROPA, DIETA VEGETAL, TÉCNICAS DE RELAJACIÓN)

Para los síntomas leves, la MenoGuía de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia propone:

  • Vestirse con varias capas ligeras que puedan retirarse fácilmente según las necesidades del momento
  • Mantener la casa, sobre todo las habitaciones destinadas al descanso con una temperatura agradable y fresca, especialmente durante la noche.
  • Utilizar una compresa o toalla fría y húmeda en el cuello durante los episodios de sofocos o sudoración nocturna.
  • Reducir las bebidas muy calientes. En este punto es importante observar si el café, el té o el alcohol actúan como desencadenantes ya que muchas mujeres así lo han señalado. En tal caso deben evitarse en la medida de lo posible.
  • No fumar. El tabaquismo se relaciona con sofocos más frecuentes o intensos.
  • Respetar, en la medida de lo posible, los ritmos circadianos manteniendo horarios regulares para acostarse y levantarse.
  • Evitar la cafeína y otros estimulantes desde el atardecer y no consumir alcohol.
  • Mantenerse la actividad física para evitar la incidencia de otros síntomas. Esto no solo ayuda a sobrellevar y paliar cambios metabólicos, también actúa sobre el sistema nervioso central equilibrando el estado de ánimo.

Seguir estas pautas puede ayudar, aunque su influencia en durante los cambios hormonales que ocurren en la perimenopausia y la menopausia también dependen en gran medida de la genética, las condiciones particulares de cada persona y la intensidad de los propios síntomas.

CÓMO INCORPORAR EL REISHI (FORMATO, DOSIS ORIENTATIVA, MOMENTO DEL DÍA)

El Reishi es un hongo empleado en la Medicina Tradicional. Gracias a los primeros textos médicos y a la tradición oral, hoy sabemos que se consumía en forma de infusión para aprovechar al máximo sus compuestos. Se trata de una especie leñosa, por lo que la cocina no es una buena opción para su consumo. Como científicos, gracias a los avances en biotecnología hemos logrado por una parte optimizar su producción, logrando concentrar al máximo las biomoléculas activas de interés tras la selección de las mejores cepas. Además, tras la obtención del cuerpo fructífero (el fruto del hongo) hemos logrado evolucionar su consumo (de infusión a extracto) mediante técnicas avanzadas de laboratorio de las que obtenemos un extracto altamente concentrado.

En Hifas da Terra llevamos más de 25 años investigando los hongos y optimizando sus procesos productivos y la obtención de sus biomoléculas activas gracias a nuestros proyectos de I+D+i. El resultados es que a día de hoy somos una de las biotecnológicas de referencia en el desarrollo de suplementos  alimenticios a base de hongos como Reishi, Melena de león o Cordyceps, especies de larga tradición en la medicina oriental y que poco a poco ganan potencial en la ciencia moderna gracias a la publicación constante de avances científicos relacionados.

El extracto, la forma más concentrada de Reishi en el mercado, se comercializa en formato sólido (lo puedes consumir en forma de cápsulas) o líquido (en forma de gotas o jarabes).

En muchas ocasiones el Reishi se combina con otras sustancias naturales, ya sean otros hongos adaptógenos, vitaminas, minerales y botánicos como té verde, centella asiática, etc. para aprovechar el potencial de estas combinaciones.

HIFAS-MENOPAUSE COMO OPCIÓN INTEGRAL:

Para una fórmula que combine Reishi con otros hongos adaptógenos de interés en menopausia, Hifas da Terra ofrece Hifas-Menopause, que integra:

  • Reishi (Ganoderma lucidum): adaptógeno para estrés y resiliencia
  • Melena de león (Hericium erinaceus): apoyo cognitivo y claridad mental
  • Cordyceps (Cordyceps sinensis): energía y resistencia
  • Probióticos: apoyo a la microbiota intestinal (relacionada con metabolismo hormonal)
  • Vitaminas B6 y D, Zinc: micronutrientes clave en menopausia

Esta combinación está diseñada específicamente para la transición menopáusica, no solo para sofocos, sino para el bienestar integral en esta etapa. Recomendación de uso: 2 cápsulas al día con las comidas, durante un mínimo de 3 meses. Las personas en tratamiento hormonal o con medicamentos para la coagulación deben consultar con un profesional antes de empezar.

Preguntas frecuentes

Encuentra respuestas a las preguntas más comunes

Los sofocos no suelen limitarse a unos pocos meses. El estudio longitudinal SWAN encontró una duración mediana de 7,4 años para los síntomas vasomotores frecuentes y una persistencia mediana de 4,5 años después de la última menstruación.

Cuando empiezan en la premenopausia o al inicio de la perimenopausia, pueden prolongarse durante más de 11 años. En cambio, cuando comienzan después de la menopausia suelen durar menos. La evolución individual es muy variable: algunas mujeres los experimentan durante meses y otras durante más de una década.

La evidencia sobre el Reishi y los sofocos es prometedora, pero limitada. Algunos estudios preclínicos sugieren que sus componentes podrían modular vías nerviosas relevantes, pero todavía no existen ensayos clínicos robustos en mujeres menopáusicas que demuestren una reducción significativa de los sofocos.

Por tanto, puede utilizarse como parte de un enfoque global, pero no debe considerarse un sustituto de opciones con mayor respaldo científico, como la terapia hormonal sistémica (THS), la terapia cognitivo-conductual específica para la menopausia (TCC-M) o la hipnosis clínica.

No existe una lista universal. Los desencadenantes que algunas mujeres comunican con mayor frecuencia son:

  • Alcohol.
  • Café y otras bebidas con cafeína.
  • Comidas picantes.
  • Bebidas o alimentos muy calientes.
  • Comidas copiosas, especialmente cerca de la hora de acostarse.

Sin embargo, los estudios no demuestran que eliminarlos reduzca los sofocos en todas las mujeres.

Los sofocos nocturnos son el mismo fenómeno vasomotor, pero aparecen durante el sueño y se conocen como sudores nocturnos. Pueden parecer más intensos por varias razones:

  • La temperatura corporal y su regulación cambian siguiendo ritmos circadianos.
  • El dormitorio, el pijama y la ropa de cama pueden dificultar la pérdida de calor.
  • La sudoración puede acumularse antes de que la persona se despierte.
  • Cada episodio puede interrumpir el sueño y aumentar la percepción de cansancio al día siguiente.
  • Después de despertarse, la preocupación por sufrir otro episodio puede dificultar volver a conciliar el sueño.

No está demostrado que todas las mujeres tengan necesariamente más sofocos por la noche. La diferencia es que los episodios nocturnos fragmentan el descanso y pueden provocar insomnio, irritabilidad, fatiga y dificultad para concentrarse.

No. Entre el 50 y el 75 % de las mujeres experimentan síntomas vasomotores durante la transición menopáusica, aunque algunas cohortes sitúan la proporción cerca del 80 %. Otras mujeres apenas presentan síntomas. Consultar estudio.

La frecuencia, gravedad y duración se relacionan con numerosos factores:

  • La etapa de la transición menopáusica.
  • La menopausia quirúrgica o inducida por tratamientos oncológicos.
  • La predisposición genética.
  • El tabaquismo.
  • La obesidad o una mayor adiposidad abdominal.
  • El estrés, la ansiedad y los síntomas depresivos.
  • Las condiciones socioeconómicas y ambientales.
  • Las diferencias étnicas y culturales.

Conviene consultar con un profesional sanitario cuando los sofocos o sudores nocturnos:

  • Interrumpen repetidamente el sueño.
  • Afectan al trabajo, la concentración, el estado de ánimo o la calidad de vida.
  • Aparecen antes de los 45 años, especialmente antes de los 40.
  • Comienzan repentinamente después de un periodo largo sin síntomas.
  • Aparecen después de iniciar un medicamento.
  • Se acompañan de palpitaciones prolongadas, desmayo, dolor torácico o dificultad respiratoria.
  • Se acompañan de fiebre, pérdida involuntaria de peso, inflamación de ganglios, tos persistente o sudoración nocturna intensa.
  • Ocurren durante un tratamiento contra el cáncer o después de este.

La evidencia sobre los productos naturales es heterogénea:

  • Soja e isoflavonas: algunos estudios encuentran una reducción modesta, pero otros no. Los resultados pueden depender de la dosis, el preparado y la capacidad individual para metabolizar las isoflavonas.
  • Cimicífuga o black cohosh: algunos metaanálisis sugieren una pequeña mejoría de los sofocos, pero existen diferencias importantes entre los extractos y los estudios.
  • Salvia: algunos ensayos pequeños muestran resultados favorables, pero todavía existen pocos estudios y las muestras son reducidas.
  • Reishi y otros hongos medicinales: todavía se necesita más evidencia clínica directa, aunque los estudios preliminares recogen su potencial.

Aunque algunos metaanálisis encuentran señales positivas, la calidad variable de los estudios, la heterogeneidad de los productos y la falta de datos sobre su seguridad a largo plazo impiden establecer una recomendación general.

Entre las intervenciones no farmacológicas, la terapia cognitivo-conductual específica para la menopausia y la hipnosis clínica cuentan con un respaldo considerablemente mayor. No son remedios naturales en sentido estricto, pero evitan la medicación y están recomendadas por sociedades médicas.

La alimentación puede influir, pero la evidencia directa es limitada. Conviene diferenciar tres aspectos:

  1. Desencadenantes personales: el alcohol, la cafeína, los alimentos picantes y las bebidas calientes pueden precipitar episodios en algunas mujeres, pero no en todas.
  2. Patrón alimentario general: una dieta mediterránea o predominantemente vegetal mejora el perfil cardiovascular, el peso y la salud metabólica durante la menopausia. Sin embargo, todavía no está demostrado de forma consistente que reduzca por sí sola los sofocos. Consultar estudio.
  3. Peso corporal: el exceso de adiposidad se asocia con más síntomas vasomotores, especialmente al principio de la transición. La pérdida de peso puede reducirlos en algunas mujeres y es una de las intervenciones de estilo de vida reconocidas por sociedades médicas internacionales.

Una alimentación recomendable debe priorizar las verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado y grasas insaturadas, y limitar el alcohol y los alimentos ultraprocesados. Esta pauta resulta beneficiosa aunque no elimine los sofocos, ya que ayuda a reducir los riesgos cardiovasculares y metabólicos que aumentan después de la menopausia.

Referencias

Guías clínicas y de referencia:

1. MenoGuía sobre sofocos - Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM)https://aeem.es/wp-content/uploads/2022/10/menoguiasofocos_mujeres-ilovepdf-compressed.pdf

2. The Menopause Society - Hot Flashes Educationhttps://menopause.org/patient-education/menopause-topics/hot-flashes

3. Palacios S, Fasero M, Coronado P, et al. Recomendaciones para el manejo de los síntomas vasomotores de la menopausia en la práctica clínica. Semergen. 2025;51:102597https://doi.org/10.1016/j.semerg.2024.102597

4. National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Menopause: identification and management (NG23). Updated April 2026.https://www.nice.org.uk/guidance/NG23

Estudios sobre Reishi, hongos medicinales y síntomas menopáusicos:

5. Li H, et al. Ganoderma lucidum polysaccharides ameliorated depression-like behaviors in the chronic social defeat stress depression model via modulation of Dectin-1 and the innate immune system. Brain Research Bulletin. 2021;171:16-24.https://doi.org/10.1016/j.brainresbull.2021.03.012

6. Li K, et al. The anti-fatigue and sleep-aiding effects vary significantly among different recipes containing Ganoderma lucidum extracts. Heliyon. 2024;10(1):e24318.https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2023.e24318

7. Qiu Y, Mao ZJ, Ruan YP, et al. Exploration of the anti-insomnia mechanism of Ganoderma by central-peripheral multi-level interaction network analysis. BMC Microbiology. 2021;21(1):296.https://doi.org/10.1186/s12866-021-02345-5

8. Cui XY, et al. Extract of Ganoderma lucidum prolongs sleep time in rats. Journal of Ethnopharmacology. 2012;139(3):796-800.https://doi.org/10.1016/j.jep.2011.12.016

9. Yang Y, Zhang H, Zuo J, et al. Advances in research on the active constituents and physiological effects of Ganoderma lucidum. Biomedical Dermatology. 2019;3(6).https://doi.org/10.1186/s41702-019-0032-4

10. Kheirkhah M, Sayehmiri F, Sedighi M, et al. The effect of herbal tea capsule on menopause hot flashes. Journal of Family Medicine and Primary Care. 2018;7(5):1074-1078.https://doi.org/10.4103/jfmpc.jfmpc_332_17

Estudios epidemiológicos sobre duración y prevalencia de sofocos:

11. Avis NE, Crawford SL, Greendale G, et al. Duration of menopausal vasomotor symptoms over the menopause transition. JAMA Internal Medicine. 2015;175(4):531-539.https://doi.org/10.1001/jamainternmed.2014.8063

12. Crandall CJ, Aragaki AK, Cauley JA, et al. Vasomotor symptom prevalence and incidence among postmenopausal women in the Women's Health Initiative Observational Study and Clinical Trial. JAMA. 2023;330(22):2175-2187.https://doi.org/10.1001/jama.2023.22693

Estudios sobre patrones alimentarios y sofocos:

13. Yelland S, Steenson S, Creedon A, et al. The role of diet in managing menopausal symptoms: A narrative review. Nutrition Bulletin. 2023;48(1):43-65.https://doi.org/10.1111/nbu.12607

14. Goncalves C, Moreira H, Santos R. Systematic review of mediterranean diet interventions in menopausal women. AIMS Public Health. 2024;11(1):110-129.https://doi.org/10.3934/publichealth.2024005

Intervenciones con evidencia de eficacia:

15. National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). Cognitive Behavioral Therapy for Hot Flashes - Clinical Evidence Summary.https://www.nccih.nih.gov/health/providers/digest/cognitive-behavioral-therapy-scientific-research

16. Thorne Research. Monograph: Ganoderma lucidum (Reishi).https://www.thorne.com/resources/knowledge-base